Lagoftalmos: tratamiento en Toledo
Lagoftalmos: tratamiento en Toledo

Lagoftalmos: tratamiento en Toledo

Cirugía palpebral para corregir y proteger entropión, ectropión y lagoftalmos

El lagoftalmos es la incapacidad de cerrar del todo los párpados, que deja la córnea expuesta y seca. En el IOFT, en Toledo, estudiamos su causa y lo tratamos con lubricación, protección nocturna o cirugía palpebral según cada caso, en coordinación con nuestra Unidad de Ojo Seco. Pida cita en el 925 25 20 05 o desde nuestro formulario.

¿Qué es el lagoftalmos?

Es la incapacidad para cerrar por completo los párpados. Al quedar una parte del ojo descubierta, la lágrima se evapora más deprisa y la córnea se seca y se irrita. Produce enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño o arenilla, lagrimeo y visión borrosa y, en los casos avanzados, puede causar úlceras en la córnea.

Causas del lagoftalmos

  • La parálisis del nervio facial (por ejemplo, la parálisis de Bell), que es la causa más frecuente.
  • Cicatrices o cirugías previas de los párpados.
  • Un ojo prominente, como ocurre en la enfermedad tiroidea ocular.
  • Alteraciones de la posición del párpado, como el ectropión.

Lagoftalmos nocturno

Algunas personas solo dejan de cerrar del todo los ojos mientras duermen. Suelen despertarse con los ojos rojos, secos o con sensación de arenilla, y las molestias mejoran a lo largo del día. Muchas veces es la pareja o un familiar quien se da cuenta.

Tratamiento del lagoftalmos

  • Lubricación con lágrimas artificiales durante el día y gel o pomada por la noche.
  • Oclusión o protección nocturna del ojo.
  • En los casos persistentes, cirugía de los párpados, como la colocación de una pesa de oro en el párpado superior o técnicas para tensar el párpado inferior.
  • Tratamiento de la causa, en coordinación con otros especialistas cuando es necesario, y con nuestra Unidad de Ojo Seco para proteger la superficie ocular.

ENTROPIÓN, ECTROPIÓN Y LAGOFTALMOS

El mantenimiento de la integridad de la superficie corneal requiere una adecuada humedad y función palpebral. Una adecuada aposición de los párpados sobre la córnea es esencial para mantener la película lagrimal así como el lago lagrimal y la eliminación de cualquier desecho. En el entropion, una rotación interna del margen puede llevar a una irritación ocular y a una abrasión corneal severa por el roce de la pestañas. Por el contrario, el ectropion, una rotación hacia el exterior del margen palpebral, lleva a una interrupción de las funciones de los párpados y a una queratopatía por exposición. En la triquiasis, las pestañas se dirigen anómalamente hacia la córnea.

ENTROPIÓN

El entropión es una rotación interna del tarso de tal forma que el margen palpebral, piel y pestañas se dirigen hacia el globo directamente. Si no se trata puede provocar queratoconjuntivitis, úlceras corneales y pérdida de visión.

1-Entropión Congénito

2-Entropión Espástico Agudo

3-Entropión Involucional 4-Entropión Cicatricial

ENTROPION

TRATAMIENTO MÉDICO

En el cicatricial y alérgico, las gotas y pomadas deberán tenerse en cuenta como posibles factores etiológicos de una inflamación crónica. Si existe una conjuntivitis hipertrófica crónica, una pomada con corticoides puede ayudar a disminuir la inflamación, al menos hasta que la intervención sea realizada. En el ectropión paralítico, se precisa el uso de pomadas y lágrimas lubricantes junto a una oclusión nocturna. La parálisis facial idiopática se suele resolver, por lo que optaremos por un TTO conservador.

ECTROPION

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

 Es el tratamiento definitivo

LAGOFTALMOS

Con el término lagoftalmos definimos la condición por la que no es posible la correcta coaptación o cierre de los párpados completamente. Este cierre incompleto lleva a una disminución del recambio lagrimal, aumento de la evaporación, disrupción de la capa de mucina, sequedad ocular y ruptura de la integridad de la superficie ocular. La incapacidad para el completo cierre palpebral puede venir de un desplazamiento anterior del ojo dentro de la órbita, acortamiento vertical de los párpados superiores o inferiores, disfunción del músculo orbicular o de su inervación por parte del VII par o por adhesiones entre el globo y el párpado superior que limitarían la movilidad palpebral.

TRATAMIENTO

El tratamiento inicial irá dirigido a mantener una adecuada lubrificación de la superficie ocular, mediante el empleo de lágrima artificiales y pomadas lubricantes. En algunos casos extremos puede ser necesaria la realización de una trasorrafia o cierre mecánico de los párpados. El tratamiento definitivo dependerá del diagnóstico exacto. Los pacientes con proptosis pueden ser tratados mediante descompresión orbitaria y reposición de los globos dentro de la órbita. Cuando existe craneosinostosis se requiere cirugía craneofacial.

Los pacientes con lagoftalmos por una cantidad inadecuada de piel, requieren el uso de injertos. Procedimientos de alargamiento palpebral ya sea relajando el músculo de Müller o la aponeurosis del elevador, pueden incrementar el desplazamiento inferior del párpado superior.

Cuando existe un simblefaron, se procederá a la liberación de las adherencias, reconstruyendo la conjuntiva tarsal mediante el uso de injertos de otras localizaciones.

La causa más frecuente es la parálisis del VII par. Puede deberse a lesiones en cualquier punto del curso de este nervio desde su núcleo en el SNC hasta su parte más periférica. Puede ser así causada por una compresión local, disrupción traumática o inflamación vírica o autoinmune (parálisis de Bell). En estos pacientes se debe consultar siempre con el ORL. Es importante si la parálisis va a ser permanente (resección quirúrgica) o temporal (en el 75% de las de Bell). Las medidas temporales para disminuir la evaporación e incrementar la lubricación pueden ser suficientes.

Si la exposición va a ser más duradera optaremos por medidas quirúrgicas. Debemos prestar atención a la existencia de sensibilidad corneal en aquellos pacientes con disfunción del VII par a nivel intracraneal. La asociación con hipoestesia corneal agrava la integridad corneal, requiriendo estos pacientes generalmente una tarsorrafia extensa. El uso de pesas de oro puede en algunos casos permitir el cierre palpebral. Se sutura al tarso con suturas de Nylon de 7-0, evitando dañar la aponeurosis del elevador. Tras la realización de esta técnica se suele controlar la exposición mediante el empleo de lubricantes oculares.

Preguntas frecuentes sobre el lagoftalmos

¿El lagoftalmos se cura?

Depende de la causa. En la parálisis de Bell suele mejorar en semanas o meses, a medida que se recupera el nervio facial; mientras tanto hay que proteger bien el ojo. Si el cierre incompleto es permanente, la cirugía de los párpados puede mejorarlo.

¿Es peligroso no tratarlo?

Sí. La exposición continuada de la córnea puede provocar sequedad crónica, infecciones y úlceras que ponen en riesgo la visión, por eso conviene valorarlo pronto.

¿Dónde tratar el lagoftalmos en Toledo?

En el Instituto Oftalmológico de Toledo (IOFT), en la Avenida de Irlanda 17. Puede pedir cita en el 925 25 20 05, por WhatsApp en el 650 41 25 75 o desde nuestro formulario de contacto.